Muchas pacientes quieren mejorar algunos aspectos de su cara y tener un aire mas juvenil pero se encuentran con la problemática del miedo al quirófano. Gracias a los hilos tensores, el nuevo lifting sin cirugía, se pueden tratar las arrugas de una forma fácil y segura.

En Laboratorios Sebbin recomendamos nuestros hilos tensores porque son un método mínimamente invasivo para la piel que logra resultados duraderos y seguros para el paciente.

La piel empieza a notar los primeros signos del envejecimiento en torno a los 30 años. Siempre dependerá de los cuidados que se hayan llevado a cabo, la exposición solar previa e incluso factores genéticos. Para corregir estas arrugas sin recurrir a bisturíes ni intervenciones quirúrgicas se utilizan los hilos tensores. Estos hilos son reabsorbibles por el organismos pasados aproximadamente los cuatro años desde su implantación en la piel, por lo que podemos rejuvenecer nuestra cara al mismo tiempo que va cambiando, sin necesidad de resultados permanentes que ofrecen otras técnicas y que pueden no ser de nuestro agrado pasados los años.

¿Qué hacen los hilos tensores?

El gran beneficio de los hilos tensores es que en apenas cinco días después de su colocación los resultados son visibles y el rostro está completamente renovado. El paciente puede hacer vida normal desde el primer momento sin tener que pasar por los efectos secundarios que supone un postoperatorio.

Los hilos tensores que se emplean en el lifting facial tienen unas finas espículas que proporcionan los efectos de revitalización gracias a su longitud, densidad y angulación. Una vez colocados en la piel facial, producen una fibrosis que logra el soporte necesario de los tejidos blandos, consiguiendo que se estiren.

Además, este tratamiento es muy beneficioso porque consigue aumentar los niveles de ácido hialurónico, colágeno y elastina de la piel.

En Laboratorios Sebbin recomendamos a los pacientes que tengan previsto someterse a un rejuvenecimiento de su rostro mediante hilos tensores, que se pongan en manos de profesionales con trayectoria suficiente en esta técnica. También es importante conocer el material de los hilos tensores así como su fabricante para asegurarse de que es un producto de calidad y con garantías.